jueves, 19 de septiembre de 2013

El reloj de DIOS en nuestro corazón.



Tic tac, tic tac suena el reloj tengo los ojos cerrados…pero ese sonido macabro que en vez de ser aliado es como un trago amargo, Tic tac no deja de retumbar en una mente nublada; donde el viento sopla  y no a favor.
Tic tac… ¡BASTA! Abro los ojos de golpe y ahogo ese eco con una lagrima.
Sé que es un amor a destiempo…pero BASTA, deja de recordar ese Tic tac que me desconcierta.
El amor a veces no es suficiente, pero hay que tener fe…solo la esperanza es lo que nutre al amor.
Y depende todo de ello.
Aunque retunde el sonido incesante del reloj…la última palabra la tienes tú mi DIOS.
Solo tú sabes lo que es mejor para mí, para él…para los dos.
Con tu ayuda, con tu guía, encontraremos el camino…y aunque hemos tenido tormentas, lluvias de todo tipo, truenos ensordecedores; al momento del relámpago vemos tu luz…que nos recuerda que aunque haya tiempos difíciles tu luz guía el camino a la salvación del alma enamorada, esa alma que encontrara arcoíris a tu llegada.
Y ese tictac no es más que un sonido que se pierde en tu palabra, que se pierde en tu amor mi DIOS, porque fuiste tú el que nos puso en el camino, fuiste tú…aunque no sepamos el porqué y aunque hemos fallado y nos has perdonado…
Será tu voluntad…  si nuestro amor dure como un sol o se apague como una estrella.
Porque el amor no solo es cuestión de cuerpo, ni tiempo sino de almas.
Porque el placer culpable de la piel, no solo es físico sino espiritual. Y cuando las cosas se hacen con amor puede ser lavado con las manos de DIOS.
La alegría que el amor a destiempo produce está lleno de una gama de matices, no es blanco ni negro, todo lo contrario tiene tantos colores que nos perdemos en ellos.
No se puede respirar sin el sol de nuestro DIOS, sin su misericordia… él todos los días nos dice que nos ama, no se cansa de recordárnoslo….y sabemos que para amar a alguien más, primero tenemos que amar a nuestro DIOS PADRE.
Y aunque a veces su camino no es como queramos…es como debe ser, podemos ser libres espiritualmente pero con guía, bases y reglas.
 Porque somos corderos de un pastor lleno de gloria, lleno de amor que reprende no con ira sino  con cariño a sus hijos.
Nuestro amor nos ha hecho caer en tentación,  nos ha hecho sufrir…y aunque ser una sola carne sin bendición no está bien podemos redimirlo con oración.
Hay tantos sentimientos encontrados que no caben en las letras ni líneas, es como una complicada ecuación en donde solo esperas la solución mediante la esperanza y la fe en DIOS.

Vuelve ese sonido Tic tac… creo que es el reloj de DIOS, tal vez el tenga otro sentido del tiempo en nuestro corazón por eso no vemos razón del porque en nuestro amor… ¡Tic tac!

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