Tic tac, tic
tac suena el reloj tengo los ojos cerrados…pero ese sonido macabro que en vez
de ser aliado es como un trago amargo, Tic tac no deja de retumbar en una mente
nublada; donde el viento sopla y no a
favor.
Tic tac… ¡BASTA!
Abro los ojos de golpe y ahogo ese eco con una lagrima.
Sé que es un
amor a destiempo…pero BASTA, deja de recordar ese Tic tac que me desconcierta.
El amor a
veces no es suficiente, pero hay que tener fe…solo la esperanza es lo que nutre
al amor.
Y depende
todo de ello.
Aunque retunde
el sonido incesante del reloj…la última palabra la tienes tú mi DIOS.
Solo tú sabes
lo que es mejor para mí, para él…para los dos.
Con tu ayuda,
con tu guía, encontraremos el camino…y aunque hemos tenido tormentas, lluvias
de todo tipo, truenos ensordecedores; al momento del relámpago vemos tu luz…que
nos recuerda que aunque haya tiempos difíciles tu luz guía el camino a la salvación
del alma enamorada, esa alma que encontrara arcoíris a tu llegada.
Y ese tictac
no es más que un sonido que se pierde en tu palabra, que se pierde en tu amor
mi DIOS, porque fuiste tú el que nos puso en el camino, fuiste tú…aunque no
sepamos el porqué y aunque hemos fallado y nos has perdonado…
Será tu voluntad…
si nuestro amor dure como un sol o se
apague como una estrella.
Porque el
amor no solo es cuestión de cuerpo, ni tiempo sino de almas.
Porque el
placer culpable de la piel, no solo es físico sino espiritual. Y cuando las
cosas se hacen con amor puede ser lavado con las manos de DIOS.
La alegría que
el amor a destiempo produce está lleno de una gama de matices, no es blanco ni
negro, todo lo contrario tiene tantos colores que nos perdemos en ellos.
No se puede
respirar sin el sol de nuestro DIOS, sin su misericordia… él todos los días nos
dice que nos ama, no se cansa de recordárnoslo….y sabemos que para amar a
alguien más, primero tenemos que amar a nuestro DIOS PADRE.
Y aunque a
veces su camino no es como queramos…es como debe ser, podemos ser libres
espiritualmente pero con guía, bases y reglas.
Porque somos corderos de un pastor lleno de
gloria, lleno de amor que reprende no con ira sino con cariño a sus hijos.
Nuestro amor
nos ha hecho caer en tentación, nos ha
hecho sufrir…y aunque ser una sola carne sin bendición no está bien podemos redimirlo
con oración.
Hay tantos sentimientos
encontrados que no caben en las letras ni líneas, es como una complicada ecuación
en donde solo esperas la solución mediante la esperanza y la fe en DIOS.
Vuelve ese
sonido Tic tac… creo que es el reloj de DIOS, tal vez el tenga otro sentido del
tiempo en nuestro corazón por eso no vemos razón del porque en nuestro amor… ¡Tic
tac!

No hay comentarios:
Publicar un comentario